Prendas que evocan

Hay ropa que te hace sentirte aventurero. Esta es mi camiseta de ligar  - dicen algunos - con estos zapatos me siento alguien importante – piensan otros. Siempre hay ropas que nos compramos por evocaciones, fantasías que nos inventamos: con una barbour y una camisa Oxford me veo paseando a los perros por la campiña inglesa. Con ese gorro y ese abrigo me imagino que soy una secretaria de Mad Men. Con esos pantalones y esa bufanda me siento tan parisino.

Algunas prendas te hacen pensar en besos en el campo con chicas que leen a Nancy Mitford y que besan bajo paraguas de tartán.

No es pecado, después de todo, el vestirse tiene algo de jugar, de esperanza, de armadura. De que las cosas más interesantes nos ocurrirán si vamos adecuadamente vestidos, de que el hábito sí que hace un poco al monje.

De frases y perfumes


El perfume, como la seda, el vino y las flores, es uno de los lujos necesarios de la vida. Su aroma es como un buen vino, que necesita oxigenarse antes de alcanzar el punto de perfección.


Sofia Loren


El club de lectura de Alphonse Doré II

Si, lo sé. Un libro más sobre Coco Chanel. Con las evocaciones de Lagerfeld sobre sueños de Mademoiselle y todas esas biografías uno debería cansarse.


Pero hay algo diferente en este libro. Es otra visión de ese personaje que todos creemos conocer tan bien. Tiene un punto de autentica intimidad, como cuando observas a alguien que no sabe que lo haces. 


Esa es precisamente la perspectiva la que hace tan interesante el libro. Y es que las fotografías de Douglas Kirkland guardan siempre una distancia, como el cazador que no quiere asustar a su presa, consiguiendo desde esa distancia una cercanía con Coco Chanel poco vista.
Otro libro en mi lista destinada a vaciar mi cuenta corriente. Aquí.




La razón de ser del Vogue

La mayoría de nosotros leemos Vogue no con la intención de comprar la ropa tan cara, sino porque al hacerlo educamos nuestros ojos y afilamos nuestro gusto, de manera similar en la que degustar comida gourmet refina el paladar. Éste es un placer activado por la estética implacable de Wintour, su negación a participar en la tendencia democratizadora de la mayoría de sus competidores. Negarle ése privilegio es negarle a los lectores el privilegio de la fantasía en la forma de la tan bellamente fotografiada alta costura de París. 



Parece que no hay demasiada gente que lo entienda. Aún hoy, con el amplio mercado de revistas  disponible, la gente sigue teniendo en la cabeza esa idea de que éstas no son más que catálogos. - Un bolso de 500€ - dicen -  se creen que somos millonarios- . Leer una revista de moda significa únicamente culturizarse y entrar en contacto con lo bello. En esencia, debería tener el mismo efecto que leer un libro.



La moda según el cine II - Chèri

Cheri es una estupenda adaptación de un libro estupendo. Con buenos actores y un buen director es prácticamente imposible estropear tan buena historia. No sólo eso, Stephen Frears consigue que, lo que en un principio podría resultar lento, no pierda el ritmo en ningún momento. Una película sobre los sentimientos, la nostalgia, los distintos grados del amor, el consuelo… que en ningún momento deja de tener movimiento. 

¿Y por qué es tan bueno el vestuario de Consolata Boyle? No es solamente por su fidelidad a la época, que hace que los actores no parezcan disfrazados, sino por su capacidad para conseguir que, a pesar de admirar los vestidos, en ningún momento nos distraigan de la historia. No sólo porque este bien hechos, además saben pasar desapercibidos cuando no son los protagonistas.
Y eso ayuda a la película, puesto que todas las piezas (música, vestuario, escenarios) son magnificas pero saben jugar en equipo.

Frears parece conocer bien el trabajo de Consolata puesto que ya ha trabajado con ella en Mary Reilly y The Queen (cuyo vestuario se merece otro post).

Su banda sonora por Alexandre Desplat (otro gran compositor) aquí o en Spotify.






El club de lectura de Alphonse Doré

En esos días en los que me meto en Amazon y acabo gastándome más dinero del que debería (el otro día me encontré rodeado de gente que no conocía amazon ?!?!) voy descubriendo libros que por a o por b quiero leer.
Como el último de Jean Claude Ellena: Journal d'un parfumeur.
Jean-Claude es un famoso perfumista que ha trabajado con Hèrmes, Bulgari, Cartier y más. La profesión de perfumista siempre me ha llamado la atención, más que nada cómo poner los olores por escrito. Y también por cómo inventan nuevos perfumes, un poco cómo componer una canción. 
No menospreciemos los perfumes, desde un punto de vista de elegancia podemos recurrir a la famosa frase acuñada por Coco Chanel de que no es posible ser elegante sin perfume, o si nos centramos en su valor económico, todos sabemos que son los perfumes los que sanean las cuentas de las grandes casas.
En cualquier caso, cabe destacar como en apenas 100 años el perfume parece haberse convertido en un bien de primera necesidad en el baño junto con el jabón, el champú y el desodorante. 
Jean Claude Ellena cuenta como curiosidad que el nunca pone el tan socorrido olor a musgo en los perfumes para hombre por estar muy visto, o muy olido.


Mi única reflexión es, ¿realmente hay suficiente mercado para tantos perfumes? ¿O soy el único que nunca cambia de perfume?


Sus libros aquí, aquí, aquí y aquí.



Para mí Halloween siempre ha sido más de encender velas y  ver pelis cutres de miedo (El retorno de las Brujas, con Bette Midler y Sarah Jessica Parker, es un clásico para mí). Con este despropósito de disfraces de plástico y fiestas discotequeras en las que ni siquiera se cuentan historias de miedo para asustar a las chicas y que se te arrejunten, sólo me queda celebrar halloween a mi manera.



The troll hunter es una peli que acabo de ver hace una hora y me ha encantado, genial para Halloween (o no)

Y una serie de imágenes para ambientar aquí y aquí.

Parisian Chic - Ines de la Fressange

No suelo comprarme esta clase de libros, y menos si la autora es Ines de la Fressange, que no me acaba de caer del todo bien. Pero una amiga se lo compró e insistió en que lo leyera, y claro, como yo me leería hasta el diccionario, pues me puse a verlo.

Tengo que decir que me sorprendió gratamente. Vale, apenas dice nada nuevo: básicos, buenas compras y sé tu misma. Pero la forma resulta interesante. Sus combinaciones curiosas ya preparadas (para no tener que pensar) o su capítulo dedicado a los no tan básicos: americana, gabardina trench, jersey azul marino, camiseta sin mangas, little black dress, vaqueros y cazadora de cuero.

También me gusta el detalle de que, a la hora de poner tiendas para comprar ciertas prendas, nos da la opción cara y la más accesible. No es de las que dice "los únicos jerseys que puedes llevar son los de la marca X de 300 euros".

Lo que no me convence tanto es lo de las tiendas y restaurantes. Esos si que se salen bastante más del presupuesto medio, aunque me sorprendió comprobar que conocía unas cuantas.

En resumen, un buen libro en el que gastarte el dinero si te gustan los libros de estilo. No imprescindible pero bien escrito.



La moda según el cine

Cuando era adolescente todo el mundo empezaba a definir su estilo. Los emos no existían aún pero ya había distintos grupos. La gente imitaba a sus idolos, cantantes, actores. Y yo que siempre he ido a mi aire, me inspiraba en Marty McFly, protagonista de Regreso al futuro.
Con esa camiseta granate, los  vaqueros Levis y las Nike Classic, podía estar en 1950, 1985 e incluso en el siglo XXI.
Ahí está la gracia de los clásicos.


¿Por qué me llamas Levis?
Es tu nombre ¿no? Levis Strauss, lo llevas escrito en la ropa interior.


Curiosamente en la versión original le llama Calvin Klein. Traduttore traditore ¿no? (Traductor, traidor)

Mas información aquí

Balenciaga por Outumuro





Escaneos de una serie de fotografías de Manuel Outumro sobre vestidos de Balenciaga. Suman en total 24 fotografías impresas tipo postal. 
Y yo que pensaba que fotografiando vestidos no se podía innovar.

The Artist

The Artist, a parte de ser la mejor película que he visto éste año, es un claro ejemplo de como en 70 años, la ropa de los hombres se mantiene prácticamente igual. Americanas marrones, camisas blancas, ropa de sport, corbatas y pajaritas. Todo sigue igual.







Lujos

El lujo no es desayunar en la cama, el lujo es dormir en sabanas de lino.


El lujo no es comprarse un vestido de Prada, el lujo es tener cuándo usarlo.


El lujo no es entrar por la puerta VIP, el lujo es pasártelo bien.


El lujo no es tener una camisa a medida, el lujo es tener a alguien te la quita.


El lujo es tener flores frescas en casa, una cerveza fría los viernes por la tarde, y encontrar por sorpresa en una librería el libro que llevas siglos buscando.

Mejor me callo


Soy una persona que disfruta con una buena discusión. Pero eso si, con gente que sabe discutir. Que expone bien, que explica, que contrasta. 

Ayer me vi envuelto en una de esas discusiones que parecen más monólogos. El tema era el consumismo. Y habló esta persona. 
Me callé cuando habló de conspiraciones, me callé cuando inventó porcentajes, y me callé cuando hizo uso de datos que no pueden existir (tuve buenos profesores que me inculcaron la costumbre de desconfiar de ciertas fuentes) pero no me pude callar cuando habló del mundo de la moda. De las tendencias como invento exclusivo de los empresarios.
- Perdona pero creo que estás equivocado. Cierto que ahora se fomenta más el cambio de tendencias para aumentar las ventas pero la moda es algo mucho más antiguo.
- Hace cincuenta años la gente no tenía esa necesidad de comprar porque los demás dijeran que estaba pasado de moda - me interrumpe.
- ¿Ah no? ¿Eso crees? ¿Qué me dices de las modistas que copiaban diseños de revistas extranjeras? ¿Era para ganar dinero? ¿O por el consumismo? Pero retrocedamos un poco más. Vayámonos un poco más atrás, al periodo de entre guerras, en el punto más alto de las casas de costura. ¿Acaso esas mujeres compraban esas ropas porque la televisión (o los periódicos, revistas o la radio) les decía que haciéndolo serían más felices? O los dandys con sus trajes a medida y corbatas, pañuelos y sombreros. Por supuesto existe un punto psicológico en todo este asunto, pero es completamente injusto decir que este comportamiento se debe únicamente al marketing. 
Retrocedamos un poco más, a la corte francesa en su momento de mayor decadencia. ¿Acaso se endeudaban los nobles porque consideraban que satisfacían una necesidad? Por supuesto que no. Una vez más vienen por detrás otros motivos principalmente el de status. E incluso hay tribus africanas en la que se ha descubierto un cambio de estilos en los collares de las mujeres debidos solamente al punto cíclico de la ropa y los complementos, puesto que a todos nos gusta cambiar. 
Y no hay que olvidar una cosa: uno siempre va a querer estar por encima de su  vecino. Ya sea con el coche o la ropa, o con su cultura e ideas (que por supuesto serán las únicas correctas).

Punto punto punto

Todo el mundo tiene alguna. Me refiero a esas habilidades o conocimientos de escasa utilidad y que no acaban de encajar con nuestra personalidad. Hay quien tiene habilidad para las plantas, o quien nos sorprende tocando el piano o arreglando cualquier cosa. 
En mi caso tengo dos: la carpintería y el punto. Todo lo que sean sierras, lijas y clavos se me dan bien. En algún momento de mi vida aprendí y todavía soy capaz de desenvolverme en esos temas.
Respecto al punto, también lo aprendí hace y todavía lo hago de vez en cuando. No empezaré con todo eso de que el punto es el nuevo yoga y chorradas así. Además mis conocimientos se limitan a bufandas, gorros y calcetines. Pero hay algo tremendamente satisfactorio en ser capaz de crear algo con tus propias manos. Y en este mundo en el que hasta se nos ha olvidado cómo escribir a mano, da gusto ver que eres capaz de crear algo que tiene realmente un fin. 
Yo soy una persona inquieta, y una de las cosas que menos me gusta de ver la tele es esa sensación de no estar haciendo nada de mientras. Gracias al punto, me encanta sentarme en el sofá mientras veo series repetidas o películas en blanco y negro (propicias para hacer punto) y voy pasando la lana de una aguja a otra. ¡Y nunca hago quedadas! 
El único problema del punto es saber cuando parar. Si tu familia, amigos y tu mismo ya tienen el pack completo para el invierno, es momento de buscarte otro hobbie. Y cuidado con las horteradas, que en el mundo del punto las hay muchas.
Aquí tenéis una página buenísima para aprender a hacer punto o avanzar. 
Y si alguien se anima que me lo diga si puedo ayudarle.
Y es que una buena bufanda de lana nunca pasa de moda.

El negocio de la moda

Llevaba tiempo queriendo escribir un post sobre el tema. Y es a raíz del publicado por Di por Dior, que al final escribo éste. Trata sobre las subvenciones y las firmas españolas. Tela.

Puede que sea mi lado empresarial, capitalista o como quieras llamarlo pero creo que el objetivo de una firma, de cualquier firma es crear beneficio. Por supuesto algún profesor mío me suspendería de manera retroactiva si leyera esto. Bien, me corrijo a mí mismo y busco una definición más exacta: El objetivo principal de la empresa es ser competitiva a largo plazo y para ello es condición necesaria que su beneficio sea siempre superior o igual a sus gastos.
Así está mejor. Pero simplificando, es lo mismo. Las firmas españolas deben recordar a Coco Chanel cuando decía que “la moda no es moda si nadie la ve” y yo añadiría, si nadie la viste. Ciertas firmas españolas, podríamos decir que realmente consolidadas, resulta que carecen de distribución. Acepto que algunas de ellas se dediquen a la alta costura, por lo que sólo necesitan un taller. Pero, ¿y las demás? En el mundo empresarial rige la ley de la evolución de Darwin en la que “sólo sobreviven los más aptos”. Y ayudar a una empresa de la que no vemos apenas ningún resultado remarcable, que no parece ser consciente de que, para sobrevivir, a veces hay que hacer sacrificios y “adaptarse al medio”, francamente, no me parece tan buena idea.
Y ya metidos en cursivas ¿quién no recuerda aquello de los peces y las cañas? Parece que desde el gobierno resulta más fácil vaciar el Cantábrico (por las cantidades ofrecidas) que ponerles un buen administrador.

Maquillaje

Júramelo por Helena Rubinstein,
Por Clinique, Sisheido o Coco Chanel.
Mírate, ¿no lo ves?
Así no procedes nada
O te maquillas o te operas ya la cara.
 
Sombras de ojos tipo Estée Lauder,
Con base blanca hidratante Biotherme.
Maquíllate para comer
Maquíllate para beber
Para ganar para perder
¡¡Maquíllate!!
 

De estilo e ideas.

El estilo no es más que mantener la misma idea desde el principio hasta el final.

August Wilson


O lo que es lo mismo; que si se llevan los jerseys amarillos y no te van, o no te gustan, no te sientas obligado a llevarlos. A que en una foto de ahora y en una dentro de 10 años, tu estilo siga siendo el mismo, si bien, adaptado a los tiempos.

Poirot y los zapatos


- Los zapatos no encajaban - me dijo Poirot cuando estuvimos solos -. Según mis pequeñas observaciones sobre la vida, costumbres y gustos de los ingleses, una dama, una dama de verdad, se muestra siempre muy exigente con sus zapatos. Podrá vestir ropas descuidadas, pero jamás llevará calzado ordinario. Sin embargo, nuestra lady Millicente lucía ripas elegantes y caras, y zapatos de escaso valor.

Poirot infringe la ley - Agatha Chistie

Zapatos: Fendi

Este invierno se lleva el color

Sencillo, claro, eficaz.
Un buen anuncio