2/9/2014

Exposición Les années 50, la mode en France

En frebrero de 1947, la colección de un couturier recién llegado a la Avenue Montaigne cambia el mundo de la moda para siempre. […] Cuatro años más tarde del llamado New Look,  Christian Dior representa el 49% del total de exportaciones de moda francesa.

Así empezaba el folleto informativo que me dieron en el Palais Galliera (Musée de la mode) una mañana de domingo de principios de agosto.

La exposición se llamaba: Les années 50, la mode en France, 1947/1957 y como muy amablemente me informaron a la entrada, las fotografías no estaban permitidas. Uno que es muy respetuoso con la ley, ni lo intentó.

Uno de los pocos motivos por los que había ido era porque todos mis amigos habían escapado de París, por lo que no existía la más mínima posibilidad de hacer ningún plan.

En general, debo admitir que no me gusta ver la ropa en maniquíes, resulta triste. No es para eso para lo que fueron creados. El primer vistazo me decepcionó, vestidos y más vestidos y una panda de modernas “apasionadas” de la moda. Pero nadie me esperaba, así que decidí dedicar más tiempo a observar, a entrenar el ojo.

Y me sorprendí.

Me sorprendí de cientos de pequeños detalles, del glamour de algunos detalles, de la sencillez de otros. Es cierto que después de tanto leer sobre la época, uno idealiza hasta los vestidos, pero observando atentamente se empiezan a comprender cosas.

Recuerdo un vestido negro de Chanel, sencillo, sin estridencias que me llamó especialmente la atención. ¿Por qué? Porque uno no entiende que calificaran a Coco Chanel de adelantada hasta que ve ese vestido. Cualquier amiga, cualquier conocida podría llevar ese vestido hoy en día.

Leemos mucho sobre el tema, sobre la historia de la moda, sin llegar, creo yo, a entenderlo muy bien. Y en cierta forma, esa exposición me ayudo a encajar algunas piezas.


Creo que prefiero idealizar las cosas, pero verlas en realidad, aunque decepcione un poco a veces, aporta una nueva perspectiva. 

Museo de la moda

1/9/2014

10 pequeños lujos que valen más de lo que cuestan

Todos queremos lujo, es así. Y demasiadas veces se relaciona el lujo con lo caro. Y eso no es necesariamente cierto.

  1. Flores frescas: ningún ambientador sustituye a un buen ramo de flores.
  2. Sabanas de lino: Se duerme distinto.Sencillamente. ¿Dónde conseguirlas? Del ajuar de la abuela.
  3. Vajilla antigua: Para comer o para tomar el té. El precio en mercadillo no supera demasiado a platos de IKEA.
  4. Un viaje en taxi: Sobre todo en el extranjero supone (al menos para mí) un pequeño lujo decadente.
  5. Una pitillera de plata: Si hay que intoxicarse mejor con estilo. Y no son especialmente caras, la mía fue un regalo. El mechero de Dupont no lo pongo en la lista porque eso si que no es un “pequeño” lujo.
  6. Una camisa hecha a medida: por muy lujoso que suene, a veces son más baratas que cualquier camisa de marca. Y por supuesto, a medida.
  7. Una copa en un hotel de lujo: Una vez al año no hace daño.
  8. Comer con servilletas de tela y mantel: En serio, no hay nada más simple y transforma el comer en la ceremonia que debería ser.
  9. Darse un baño: ¿Cuándo fue la última vez que te diste un buen baño comme il faut?
  10. Usar una toalla extragande y un albornoz: Para completar la experiencia anterior. 

11/5/2014

Lo básicos


Hace ya unos cuantos años se empezó a colar en nuestro vocabulario la palabra "básicos", de forma sibilina, sutil, como suelen hacerlo todas estar palabras. 

Si mi memoria no me falla, creo que fue por Zara y su colección homónima. La cuestión es que en un principio, los básicos se referían a las prendas sencillas (camisetas, jerseys, pantalones) simples, que hicieron su aparición después de la moda de las camisetas con frases ¿ingeniosas?

Sí, yo tuve unas cuantas de esas, el que esté libre de pecado que tire la  primera piedra. 

Pero con el tiempo en las revistas empezaron a surgir páginas que decían cosas como: Los básicos para este verano. 

Y es que lo de básicos da mucho juego. 

Yo prefiero quedarme con la idea original. 

¿Alguna vez se os ha antojado una camiseta azul marino con cuello redondo y no la habéis encontrado porque ese año se llevaba el turquesa de cuello uve? 

Me gustan los básicos, que a menudo se fusionan con los clásicos sin poder distinguir uno del otro. Creo que el hecho de ser un hombre ayuda a esto, por supuesto. Pero los básicos en general tienen algo muy muy útil a su favor: 

Nos permiten vestirnos mucho más rápido. 

Sí, nada de líos de si esta camisa va con estos pantalones, esta camiseta con esa cazadora. 

Y por lo que ahora veo en las tiendas, los básicos volverán a aparecer. Una vez que nuestra mente vuelva a cansarse de tanto esta,pado pesudo hipster o de colores llamativos, volveremos a encontrar básicos. 

Yo de momento seguiré comprando en Uniqlo. Donde SIEMPRE hay básicos. 

5/5/2014

La importancia de la ropa

Tienes un pelo precioso, Katherine. ¿Te molestaría que intentara hacerte un peinado nuevo?

Katherine se encogió de hombros.

- No, hazlo. Sé que mi peinado es un espanto, pero no tengo tiempo de estar rizándome el pelo todo el tiempo. No tengo vestido de fiesta. ¿Podré ir con el verde de tafetán?

- Tendrá que ser ése, aunque el verde es justamente el color que no deberías usar, querida Katherine. Pero te pondrás un cuello rojo de gasa que te he hecho. Sí, lo harás. Tendrías que tener un vestido rojo Katherine.

- Siempre he detestado el rojo. Cuando fui a vivir con el tío Henry, la tía Gertrude me hacía usar delantales de un rojo intenso. Los otros niños de la escuela gritaban “¡Fuego!” cuando yo entraba con uno de esos delantales. Además, no tengo paciencia para la ropa.

- ¡Que Dios me dé paciencia a mí! La ropa es muy importante – dijo Ana en tono severo, mientras trenzaba y recogía el cabello de Katherine. Observó su trabajo y vio que era bueno – Hay tanta gente desabrida que realmente cambiaría muchísimo si hiciera un esfuerzo…


“Hace tres domingos, en la iglesia… ¿Recuerdas el día en que el pobre señor Milvain dio el sermón y estaba tan resfriado, que no se le entendió nada? Bien, pase el tiempo embelleciendo a las personas que me rodeaban.  Le puse a la señora Brent una nariz nueva, ricé el pelo de Mary Addison, y al de Jane Marsden le di un enjuague con limón. Vestí a Emma Dill de azul en lugar de marrón, a Charlotte Blair la vestí con rayas en lugar de cuadros, saqué unos cuantos lunares y afeité los bigotes caídos de Thomas Anderson. No los hubieras reconocido cuando terminé con ellos. Y salvo en lo referente a la nariz de la señora Brent, los mismo podrían haber hecho lo que hice yo. 

Ana la de Álamos Ventosos - Lucy Maud Montgomery

2/5/2014

Los sombreros en el cine

El sombrero. 

Esa prenda que por arte de magia ha desaparecido de nuestros con la vergonzosa excepción de algún sombrero de paja del H&M o la boina en algunos puntos de la geografía. 

El cine, siempre me ha parecido un gran reflejo de cada época, y ARTE, ese canal francés que combina gran contenido con aburridos documentales de relleno, presenta un interesante vídeo sobre este complemento en el cine. 



Aunque por supuesto echo de menos algunos sombreros...

30/4/2014

La moda en escandinava


Siempre he desconfiado del Street Style. No creo que sea un buen reflejo de la realidad. A mi modo de ver son fotos de gente que se viste precisamente para ser fotografiada. 

Si no queda registrado, es como si no lo hubieras hecho.

Parece ser el lema de nuestra época. 

La cuestión es que me encuentro en Escandinavia y he comprobado que aquí sí que se viste como en las fotografías que encontramos en internet. 

Es curioso, muy curioso, la forma de vestirse por aquí. No es nada concreto, pequeños detalles, pero los que me leeis sabeis que yo siempre tengo el ojo puesto en los detalles, que siempre delatan más que el cuadro en general. 

La forma de vestirse de los escandinavos (Suecos, Noruegos y Daneses, Finlandia no se considera escandinavia) dice mucho de la mentalidad de estos pueblos. Uno no se da cuenta de lo mucho que delata la forma de vestir hasta que va a otro país. B

Bueno, nosotros sí, pero porque somos así. 

La cuestión es que su forma de vestir habla mucho de su cultura. Nosotros que tenemos una herencia judeocristiana hemos mamado de forma consciente o inconsciente unos valores (no estéticos necesariamente pero que se entreveen en nuestra estética) distintos a los que ha transmitido su herencia protestante. 

Al contrario que nosotros, no tienen ningún problema con su cuerpo. Mientras que a nosotros venimos de un país en el que no hace mucho las mujeres tenían que ir a misa con velo y donde todavía enseñar carne se considera mas o menos vulgar, ellos no tienen problema en enseñar sus cuerpos. 

Sus pantalones son siempre unos centímetros más cortos de los que llevaríamos nosotros, sus camisetas enseñan un poco más que lo que nosotros consideraríamos aceptable y sus combinaciones son ligeramente más atrevidas que las nuestras. Todo eso sazonado por un ligero desinterés por sus apariencia. Claro que ellos tienen menos esfuerzos que hacer para alcanzar ese ideal de belleza europeo, con ciertos tintes de supremacía aria, a los que tan acostumbrados estamos. 

Pero también sus cuerpos son distintos. Y quizas esas prendas se adaptan mejor a ellos. Otras piernas, otros brazos, otros cuellos. 

Y reconozco que les favorecen. Sí, es cierto. Nunca les consideraría chic ni elegantes (porque no lo son), al contrario que nosotros, no aspiran a eso. A fin de cuentas, para eso está la moda: para favorecernos, realzar nuestras virtudes y ocultar nuestros defectos. Y a última instancia, para hacer que alguien nos quiera arrancar la ropa

(No hay fotos de chicas escandinavas en este post porque cuando he escrito Scandinavian girls en google, no ha aparecido precisamente lo que yo buscaba)

29/4/2014

Mujeres listas


Y sigo con el mismo tema, las mujeres. 

Me encantan las fugas. Espero que algun día Rawdon se fugue con alguien. 

¿Alguien rico o alguien pobre?

Sobre todo, alguien listo

La feria de las vanidades