11/5/2014

Lo básicos


Hace ya unos cuantos años se empezó a colar en nuestro vocabulario la palabra "básicos", de forma sibilina, sutil, como suelen hacerlo todas estar palabras. 

Si mi memoria no me falla, creo que fue por Zara y su colección homónima. La cuestión es que en un principio, los básicos se referían a las prendas sencillas (camisetas, jerseys, pantalones) simples, que hicieron su aparición después de la moda de las camisetas con frases ¿ingeniosas?

Sí, yo tuve unas cuantas de esas, el que esté libre de pecado que tire la  primera piedra. 

Pero con el tiempo en las revistas empezaron a surgir páginas que decían cosas como: Los básicos para este verano. 

Y es que lo de básicos da mucho juego. 

Yo prefiero quedarme con la idea original. 

¿Alguna vez se os ha antojado una camiseta azul marino con cuello redondo y no la habéis encontrado porque ese año se llevaba el turquesa de cuello uve? 

Me gustan los básicos, que a menudo se fusionan con los clásicos sin poder distinguir uno del otro. Creo que el hecho de ser un hombre ayuda a esto, por supuesto. Pero los básicos en general tienen algo muy muy útil a su favor: 

Nos permiten vestirnos mucho más rápido. 

Sí, nada de líos de si esta camisa va con estos pantalones, esta camiseta con esa cazadora. 

Y por lo que ahora veo en las tiendas, los básicos volverán a aparecer. Una vez que nuestra mente vuelva a cansarse de tanto esta,pado pesudo hipster o de colores llamativos, volveremos a encontrar básicos. 

Yo de momento seguiré comprando en Uniqlo. Donde SIEMPRE hay básicos. 

5/5/2014

La importancia de la ropa

Tienes un pelo precioso, Katherine. ¿Te molestaría que intentara hacerte un peinado nuevo?

Katherine se encogió de hombros.

- No, hazlo. Sé que mi peinado es un espanto, pero no tengo tiempo de estar rizándome el pelo todo el tiempo. No tengo vestido de fiesta. ¿Podré ir con el verde de tafetán?

- Tendrá que ser ése, aunque el verde es justamente el color que no deberías usar, querida Katherine. Pero te pondrás un cuello rojo de gasa que te he hecho. Sí, lo harás. Tendrías que tener un vestido rojo Katherine.

- Siempre he detestado el rojo. Cuando fui a vivir con el tío Henry, la tía Gertrude me hacía usar delantales de un rojo intenso. Los otros niños de la escuela gritaban “¡Fuego!” cuando yo entraba con uno de esos delantales. Además, no tengo paciencia para la ropa.

- ¡Que Dios me dé paciencia a mí! La ropa es muy importante – dijo Ana en tono severo, mientras trenzaba y recogía el cabello de Katherine. Observó su trabajo y vio que era bueno – Hay tanta gente desabrida que realmente cambiaría muchísimo si hiciera un esfuerzo…


“Hace tres domingos, en la iglesia… ¿Recuerdas el día en que el pobre señor Milvain dio el sermón y estaba tan resfriado, que no se le entendió nada? Bien, pase el tiempo embelleciendo a las personas que me rodeaban.  Le puse a la señora Brent una nariz nueva, ricé el pelo de Mary Addison, y al de Jane Marsden le di un enjuague con limón. Vestí a Emma Dill de azul en lugar de marrón, a Charlotte Blair la vestí con rayas en lugar de cuadros, saqué unos cuantos lunares y afeité los bigotes caídos de Thomas Anderson. No los hubieras reconocido cuando terminé con ellos. Y salvo en lo referente a la nariz de la señora Brent, los mismo podrían haber hecho lo que hice yo. 

Ana la de Álamos Ventosos - Lucy Maud Montgomery

2/5/2014

Los sombreros en el cine

El sombrero. 

Esa prenda que por arte de magia ha desaparecido de nuestros con la vergonzosa excepción de algún sombrero de paja del H&M o la boina en algunos puntos de la geografía. 

El cine, siempre me ha parecido un gran reflejo de cada época, y ARTE, ese canal francés que combina gran contenido con aburridos documentales de relleno, presenta un interesante vídeo sobre este complemento en el cine. 



Aunque por supuesto echo de menos algunos sombreros...

30/4/2014

La moda en escandinava


Siempre he desconfiado del Street Style. No creo que sea un buen reflejo de la realidad. A mi modo de ver son fotos de gente que se viste precisamente para ser fotografiada. 

Si no queda registrado, es como si no lo hubieras hecho.

Parece ser el lema de nuestra época. 

La cuestión es que me encuentro en Escandinavia y he comprobado que aquí sí que se viste como en las fotografías que encontramos en internet. 

Es curioso, muy curioso, la forma de vestirse por aquí. No es nada concreto, pequeños detalles, pero los que me leeis sabeis que yo siempre tengo el ojo puesto en los detalles, que siempre delatan más que el cuadro en general. 

La forma de vestirse de los escandinavos (Suecos, Noruegos y Daneses, Finlandia no se considera escandinavia) dice mucho de la mentalidad de estos pueblos. Uno no se da cuenta de lo mucho que delata la forma de vestir hasta que va a otro país. B

Bueno, nosotros sí, pero porque somos así. 

La cuestión es que su forma de vestir habla mucho de su cultura. Nosotros que tenemos una herencia judeocristiana hemos mamado de forma consciente o inconsciente unos valores (no estéticos necesariamente pero que se entreveen en nuestra estética) distintos a los que ha transmitido su herencia protestante. 

Al contrario que nosotros, no tienen ningún problema con su cuerpo. Mientras que a nosotros venimos de un país en el que no hace mucho las mujeres tenían que ir a misa con velo y donde todavía enseñar carne se considera mas o menos vulgar, ellos no tienen problema en enseñar sus cuerpos. 

Sus pantalones son siempre unos centímetros más cortos de los que llevaríamos nosotros, sus camisetas enseñan un poco más que lo que nosotros consideraríamos aceptable y sus combinaciones son ligeramente más atrevidas que las nuestras. Todo eso sazonado por un ligero desinterés por sus apariencia. Claro que ellos tienen menos esfuerzos que hacer para alcanzar ese ideal de belleza europeo, con ciertos tintes de supremacía aria, a los que tan acostumbrados estamos. 

Pero también sus cuerpos son distintos. Y quizas esas prendas se adaptan mejor a ellos. Otras piernas, otros brazos, otros cuellos. 

Y reconozco que les favorecen. Sí, es cierto. Nunca les consideraría chic ni elegantes (porque no lo son), al contrario que nosotros, no aspiran a eso. A fin de cuentas, para eso está la moda: para favorecernos, realzar nuestras virtudes y ocultar nuestros defectos. Y a última instancia, para hacer que alguien nos quiera arrancar la ropa

(No hay fotos de chicas escandinavas en este post porque cuando he escrito Scandinavian girls en google, no ha aparecido precisamente lo que yo buscaba)

29/4/2014

Mujeres listas


Y sigo con el mismo tema, las mujeres. 

Me encantan las fugas. Espero que algun día Rawdon se fugue con alguien. 

¿Alguien rico o alguien pobre?

Sobre todo, alguien listo

La feria de las vanidades

31/3/2014

Rodeado de mujeres

Me gusta rodearme de mujeres. 
Como decía Rhett Butler, los hombres somos una calamidad ¿no soy una buena prueba de ello?

Sigo un patrón inconsciente con mis amistades. 

Mis amigos varones son sencillos, sin complicaciones, sanos, de los que son incapaces de hacer el mal con premeditación. Con los que quedas para tirarte en el sofá a ver un partido de futbol o el energy, con la nevera llena de cervezas y con el numero de una pizzería guardado en la memoria del telefono. 

Pero las mujeres... mis mujeres son hermosas, guapas, aunque cada una a su manera. Y siempre inteligentes. Una mujer bonita sin inteligencia es como un coche sin ruedas: no te lleva a ninguna parte. 





Mis mujeres tienen siempre un toque mordaz, cierta ironía que se deja entrever en una media sonrisa pintada con ese Rouge que tanto les ha costado encontrar, y a veces tienen hasta cierta malicia que me conquista. 


Mis mujeres tienen dones que para otros ojos pueden ser insignificantes e incluso inútiles, pero no para mí. 

Algunas tienen una inteligencia clásica: cerebro para los números, lógica y razón. Una especie de Temperance Brenan suavizada. 

Otras saben observar y deducir, Miss Marples con Converses y melena al viento. 

También tengo autenticas enciclopedias de temas en concreto que averguenzan a Wikipedia. Cine y literatura, alejadas del pedanterío pseudo intelectual y con una objetividad que siempre es de gran utilidad. 

Y algunas tienen el don de conseguir lo que desean, de manipular con una sutileza que hacen que la otra persona piense que es idea suya. Mujeres que pueden transmitir la imagen de damisela en apuros en un momento, para transformarse luego en alguien a quien no es conveniente pisar. 

Y estas mujeres me han enseñado una lección muy importante: no son nuestras habilidades las que nos definen, sino nuestras elecciones. 

Manipula solo para un objetivo noble, observa solo aquello que merece la pena observar, aunque en un principio no parezca relevante, sé consciente de tus fortalezas.





Fotografías: Mujeres (The Women 1939)

25/3/2014

El colorete de Blancanieves

Entre uno de mis intereses (como los temas que trato en mi blog, los crímenes o otras cosas que me guardo para mí) está Disney, sí, Walt Disney. Y me gusta atesorar datos que no le interesan a nadie.

Este va sobre maquillaje y Blancanieves.

Aunque todo el mundo conoce la película hay muchas cosas que la gente no sabe. Por ejemplo, que fue el primer largometraje de Disney, y no solo eso, fue el primer largometraje de dibujos animados de la historia. Ahí es nada.

Al ser el primer largometraje, y en color (estamos hablando de 1937 amigos) se enfrentaron a muchos retos. Entre otros la creación de humanos. Para ellos era mucho más facil trabajar con caricaturas (los enanos, la reina disfrazada de bruja, etc) que con personajes humanos, uno de los motivos por los que el príncipe apenas sale. 

La cuestión es que, para el rubor de Blancanieves, se utilizó colorete de verdad, nada de pinturas. El colorete que en la época se podía encontrar en cualquier droguería. 

Y estamos hablando de mucho colorete. Recordad que en aquella época cada fotograma se pinta por separado. Si un segundo de película requiere 24 fotogramas y la película dura 83 minutos... eso hacen 119520 fotogramas.