La muerte visita a una bloguera

A principio de verano, Glynis va pasar unos días en St. Mary Mead en casa de su tía Jane Marple. Al poco de su visita recibe la noticia de que Anita, una blogera de daily-style murciana ha sido envenenada con un muffin en una reunión organizada por la revista Vogue para blogueras de todo el país. Conociendo Glynis a Anita por tener ella misma un blog, decide intentar desenmascarar al asesino con los tweets, las fotos publicadas en Vogue y los últimos posts de su amiga.
Afortunadamente para ella, cuenta con la sagacidad de su tía, su intervención y conocimiento del ser humano que serán decisivas en la resolución de un crimen para el que no faltan sospechosos.

Crimen en el back-stage

La semana de la moda en Paris es una época del año que mucha gente espera ansiosa para ver las nuevas colecciones, ser fotografiados e incluso... para matar. Cuando una de las modelos es asesinada en misteriosas circunstancias momentos antes del desfile de Chanel, el caos se cierne sobre la organización y apremian a la policía a detener a quien sea para tranquilizar a los asistentes. Cuando el maquillador es arrestado, todo el mundo parece tranquilizarse. Todos, menos cierto detective belga ya retirado que asistía al desfile invitado por Inès de La Fressange. ¿Podrá Poirot hacer uso de sus “células grises” y resolver el crimen antes de que sea demasiado tarde?

Los pequeños detalles


"El cuarto de estar era una pieza de pequeñas dimensiones, bastante desordenada, mal amueblada también. Sin embargo, aquí y allá se descubría de vez en cuando algún detalle de buen gusto, algún objeto nada corriente: un jarrón de vidrio veneciano de corte abstracto, dos cojines de terciopelo, unos caparazones de loza, de procedencia extranjera quizás..."

Agatha Christie - Los relojes

En este mundo, tenemos tendencia a simplificar demasiado las cosas, yo el primero: Ese es guapo o feo, elegante u hortera, blanco o negro. Y olvidamos que la mayoría de las cosas nunca llegan a los extremos. La elegancia, el estilo o como se le quiera llamar no es algo absoluto. La perfección no existe. Y así como una persona que consideramos que viste bien puede realizar a veces crímenes contra la moda, también hay gente que no viste nada bien (amarillo con amarillo no es una buena idea) y que pueden tener momentos de inspiración y asombrarnos por con relampagos de imaginación y buen gusto. 

Buscar la perfección es la única forma de acercarnos a ella, aunque a veces también hay que confiar un poco (sólo un poco) en la casualidad y el caos. Como ese gráfico que indicaba como subía la originalidad de los "modelitos" cuanta menos ropa limpia se tenía a mano.

Los tiempos cambian III

Sabemos que los tiempos han cambiado cuando no vemos a ninguna mujer con sombrero de diario.

Y es que la moda no siempre evoluciona como a nosotros nos gustaría.

Los tiempos cambian II

Se nota que los tiempos han cambiado cuando en una película NO puedes presentar al macho alpha si no es perfectamente depilado, con tableta de chocolate y brazos croissant.

Los tiempos cambian I





No hay más que escuchar a nuestros abuelos para saber que las cosas han cambiado, y mucho. Pero no por los Iphones, los aviones, ordenadores y demás.

Sabemos que los tiempos han cambiado porque las mujeres ya no usan lazos de saten para atarse el pelo.

Gente de verano





Si es que es bajar por primera vez a la playa, y pensar ya en el verano. Y para mi, pensar en verano, es pensar en películas francesas de los 70. ¿Nadie más piensa que el Tecnicolor hace el verano más... verano? Me gustan el verano idealizado a lo Costa Azúl:
Tomar el sol hasta el cancer, sin preocuparse de las arrugas, fumar cigarros sin parar, dormir la mona en la tumbona y despertar viendolo todo casi en blanco y negro a causa de la luz. Y sobre todo, olvidarse de hombres a lo "Hombres, mujeres y viceversa", para preferir tomarse un ricard con hombres como Delon, Bellmondo, Castelnouvo o Sorel.