Vogue Living

Vogue Living es una de esas revistas que Anna Wintour se sacó de la manga junto con Vogue Novias. No la he leído nunca pero por lo que he podido ver por Internet se trata de una revista de decoración al estilos WASP americano. (White Anglo-Saxon Protestants). Para mí que es una pena desperdiciar un nombre de revista tan evocador con fotos de casas. Así que soñando un poco, para mí, Vogue Living debería ser una guía para el estilo de vida Vogue. Hace tiempo que he dejado de considerar el Vogue (o cualquier revista) “la Biblia del estilo” pero reconozco que me parece una idea muy atractiva.

Mi Vogue Living ideal sería una mezcla de muchas cosas. Habría una sección con ideas para fiestas, pero no en plan Mia. Un buen anfitrión no necesita que le enseñen los pequeños detalles. Hablaría por ejemplo del bar ideal. Dejaría de inventarse cócteles en cada revista y se centraría en los clásicos: Un buen martín que se pueda hacer en casa, que el gintonic se toma con limón y no pepino, y el mejor tomate para el bloody mary. También aconsejaría sobre la música y la etiqueta (Cómo vestirse o de que hablar).






En la sección de literatura no recomendarían ni bestsellers ni premios Nobel que no ha leído nadie. Alabarían el placer de leer un libro solo por el mero hecho de hacerlo y no por poder presumir de haberlo hecho. Un mes hablarían de Anita Loos y su “Los caballeros los prefieren rubias” y otro de la necesidad de leer algo de Pio Baroja.

La sección de música sería algo abstracta. Yo lo veo más como un manual de música para dummies. Ayudando a entender una opera en concreto o comentando la vida y estilo de Cole Porter. Siempre tocando todas las ramas.



También tendrían que poner algunas hojas para ilustrar un poco a la gente. Darles algo de cultura general. Información breve que les sirviera para poder unir conocimientos, que es lo que hace la cultura general. No tendría que ser una lección de historia. Lo ideal sería información frívola sobre temas serios.

Finalmente, yo añadiría una parte que las revistas modernas de cualquier tipo han olvidado ya. Las historias. Cuando leo biografías de algunos escritores, siempre comentan que empezaron publicando en revistas. En la Elle francesa mantienen esa costumbre y a mí me encanta leer esas historias. Crearía algún personaje encantadoramente elegante (es Vogue, después de todo) y contaría sus aventuras, intentando no caer en el chick lit, si no más bien en la fábula. Me gustan las moralejas. Me gusta enseñar a la gente lo que creo que no entienden.


No es tan difícil crear una revista ¿verdad?